Según unos cables hechos públicos por Wikileaks, hace un par de años se propuso en Haití una subida del salario mínimo de 24 céntimos la hora a 61 céntimos.
Enseguida, las empresas multinacionales que trabajan allí, principalmente textiles (como Levy Strauss), se opusieron a esa medida, alegando que una subida de más de 7 céntimos a la hora perjudicaría gravemente sus beneficios, y reclamaron la ayuda de su embajador.
Este hizo suyas las demandas de las empresas declarando que la subida que se pretendía era excesiva, una simple "medida populista" y que no "tomaba en cuenta la realidad económica". Ahora se sabe que intervino y presionó al presidente haitiano para que el salario no alcanzara los 5 dólares diarios pretendidos quedándose en 3 (casi 20 veces menos que el de Estados Unidos).
Si se hubieran beneficiado de ella los 25.000 trabajadores del textil haitianos el coste total para las empresas radicadas allí hubiese sido de 12,5 millones de dólares al año.
Para la empresa Hanes, que contrata en ese país a 3.200 trabajadores, el coste hubiera sido de 1,6 millones al año, es decir, una proporción minúscula de los 4.300 millones de dólares que vendió el año pasado y sólo la sexta parte de los 10 millones al año que recibió su director ejecutivo Richard Noll.
Y todo eso teniendo en cuenta que una familia haitiana necesitaba unos 12,5 dólares al día en 2008 para poder alimentarse.
Noticia extraída del blog de Juan Torres López
Publicado por: M

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